Una paradoja total, robo en una cárcel. Ni los alambrados de le penitenciaría, ni los guardias allí presentes pudieron impedir que se llevaran un vehículo ajeno.
"Fuimos a visitar a un pariente, cuando salimos a las 17.15, no vimos más la camioneta", relató el damnificado Héctor Luna sobre el suceso y siguió "se presentó una persona que no me dio su nombre y no me dio explicaciones. Me llevaron a la Unidad Judicial 23 a que radicara la denuncia".