Fernando Albareda finalmente fue citado para contar su verdad, ahora como el principal sospechoso del crimen de su madre, Susana Montoya, víctima de un crimen ocurrido el pasado 1° de agosto en el barrio Ampliación Poeta Lugones, de la ciudad de Córdoba.
La sesión se llevó a cabo este viernes de manera virtual. El fiscal a cargo, Juan Pablo Klinger, lo citó bajo esta modalidad para evitar el traslado de quien permanece detenido en la cárcel de Bouwer desde el pasado jueves 8 de agosto.
Albareda, que en su primera condición de testigo había denunciado el hallazgo del cadáver de su madre en el patio de la casa el viernes 2, y próxima a un mensaje intimidante escrito en la pared, ahora, en condición de imputado, sólo se limitó a negar su responsabilidad en los hechos y se abstuvo de seguir declarando.
Según el informe preliminar de la autopsia, a Montoya la estrangularon con una soga y luego le partieron la frente con un palo. Para la fiscalía, fue el propio Fernando el que ingresó al domicilio y cometió el crimen.
Finalmente, el fiscal Klinger decidió ampliar la imputación de Fernando Albareda a homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por codicia.