La causa por el doble femicidio de Luna Giardina y su madre, Mariel Zamudio, suma nuevos episodios que profundizan el dolor de la familia. Mientras los allegados continúan reclamando ser aceptados como querellantes en la investigación, denunciaron reiterados robos en la vivienda donde ocurrieron los asesinatos, ubicada en barrio Villa Serrana, en la ciudad de Córdoba.
Según relataron, delincuentes habrían ingresado al inmueble en al menos tres oportunidades, pese a que el lugar contaba con custodia policial. La familia manifestó su preocupación por la falta de control, especialmente durante los días de Fin de Año, y señaló que la vigilancia no habría sido constante.
A la inseguridad se suma otra situación que genera indignación: los familiares de las víctimas no pueden acceder a la casa para retirar objetos personales y pertenencias con valor afectivo. La hermana de Luna, Laura Giardina, explicó que la propiedad figura legalmente a nombre de Pablo Laurta, el autor del crimen, quien habría logrado poner el inmueble a su nombre bajo un contexto de violencia. El inmueble pertenecía originalmente al padre de Luna y, según la familia, todo lo que se encuentra en su interior corresponde a las víctimas y al hijo de Luna.
Desde el entorno familiar advirtieron que, si intentan ingresar sin autorización judicial, podrían enfrentar problemas legales, a diferencia de lo que ocurre con quienes entraron a robar sin impedimentos. Por este motivo, la abogada Marina Romano solicitó la intervención del Ministerio de Justicia de la Provincia para que se revise la situación dominial del inmueble y se restituyan los derechos a la familia de las mujeres asesinadas.
En paralelo, continúa el reclamo para que los familiares directos sean incorporados como querellantes en la causa, mientras aseguran que el hijo de Luna, de cinco años, se encuentra contenido y acompañado.
Pablo Laurta permanece detenido en la cárcel de Cruz del Eje a la espera del juicio. Está imputado por homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género por los asesinatos de Luna Giardina, de 24 años, y Mariel Zamudio, cometidos a comienzos de octubre de 2025. Además, se lo acusa del homicidio del taxista Martín Palacio, a quien habría asesinado antes de trasladarse a Córdoba, y del posterior secuestro de su hijo tras el doble femicidio.