El colectivo del transporte urbano iba rumbo a Barrio Talleres cuando le dijeron que una pasajera estaba con trabajo de parto, fue en ese momento cuando Mauro Giopini, chofer de ERSA, bajó a los pasajeros y cambió el rumbo del recorrido habitual de la línea 53, para desviarse hacia el Hospital Misericordia.
El colectivero avanzó a los bocinazos, mientras la mujer tenía contracciones, los pasajeros, asombrados, hasta intentaron hacer una colecta para que la mujer se tome un taxi, pero el chofer siguió rumbo al Misericordia como si el colectivo fuese una ambulancia y llegó hasta el hospital, donde más tarde nació Felipe.