El cierre de la fábrica “La Texto Fabril” en Alta Gracia generó un fuerte conflicto con sus trabajadores, que denuncian que la empresa solo les ofreció abonar el 50 por ciento de las indemnizaciones. La firma, dedicada a la producción de elásticos para ropa interior y vendas quirúrgicas, bajó sus persianas luego de casi 80 años de actividad y dejó a 30 familias sin su fuente laboral.
La empresa supo ser una referencia dentro de la industria local, pero su final se da en medio de un escenario adverso para el sector textil, marcado por la caída de la producción y el impacto de las importaciones. Según señalaron los trabajadores, en los últimos meses ya se habían registrado recortes de personal, en un contexto que anticipaba el desenlace.
“Los últimos que estábamos trabajando éramos 29”, contó Gustavo, uno de los empleados afectados. En su testimonio, describió el impacto social que deja el cierre: “Todos tenemos hijos, algunos alquilan, tienen hijos en edad escolar como los míos, y vemos que se nos frustran las posibilidades de ayudar a nuestros hijos a que puedan tener un futuro mejor”. El trabajador remarcó además que detrás del conflicto no hay solo una discusión económica, sino también una profunda preocupación por el futuro de cada familia.
Los empleados también cuestionaron con dureza la falta de acompañamiento sindical durante el proceso. Gustavo aseguró que se sintieron “en un abandono total” y apuntó contra la conducción nacional del gremio, al sostener que no puso a disposición un abogado para representarlos en el Ministerio de Trabajo de Córdoba. Según relató, la secretaria gremial local quedó sola en las gestiones mientras los trabajadores afrontaban el reclamo sin respaldo legal del sindicato.
En ese marco, los operarios insisten en cobrar la totalidad de las indemnizaciones y advierten sobre la gravedad de la situación que atraviesan tras el cierre definitivo de la planta. El conflicto suma así un nuevo capítulo a la crisis que golpea a la industria textil, con fábricas que reducen actividad, despiden personal o directamente cierran sus puertas.