En medio de la expectativa generada por este proceso judicial, el abuelo de Joaquín Paredes, visiblemente afectado por el dolor y la pérdida, expresó su deseo de que la condena para los acusados sea ejemplar. "Esto es fuerte. Hace tres años que estamos sufriendo. Pidamos lo que pidamos, a Joaquín no lo vamos a ver más. Se tiene que hacer justicia", expresó con voz entrecortada.
El abuelo también destacó la gravedad de la situación, recordando los detalles del trágico episodio: "A él lo matan por la espalda, había dos chicos más y podían haber muerto también. Pedimos justicia, que la paguen. Joaquín era mi nieto, pero era como un hijo porque yo lo he criado. Me han destrozado mi vida, mi salud".
En medio de las declaraciones de dolor y búsqueda de justicia, se reveló que el abuelo conoce a dos de los seis imputados.
El proceso legal continuó con un nuevo cuarto intermedio hasta el miércoles, cuando se espera que el jurado popular emita su veredicto en relación a la culpabilidad de los policías imputados en el asesinato de Joaquín Paredes. Los cargos que enfrentan los efectivos de la fuerza de seguridad son graves, incluyendo homicidio calificado por abuso de funciones, por ser miembros de las fuerzas policiales y por el uso de arma de fuego, así como homicidio calificado y agravado en grado de tentativa, y abuso de armas de fuego agravado por la calidad del sujeto activo.
El sexto imputado en el caso, Alberto Daniel Sosa Gallardo, enfrenta acusaciones de "amenazas calificadas".