Con una propuesta centrada en el acompañamiento y la calidad de vida, el centro de bienestar Amarte se posiciona como una alternativa pensada especialmente para personas mayores, aunque con actividades abiertas a todo público.
El proyecto es impulsado por Silvina Castillo y Paula Gutiérrez, quienes combinan sus conocimientos para ofrecer un abordaje integral. Mientras Castillo se enfoca en masajes relajantes, armonización y terapias alternativas, Gutiérrez aporta su experiencia como profesora de yoga, lo que permite diseñar propuestas personalizadas según las necesidades de cada participante.
Uno de los pilares del espacio es un taller que se desarrolla dos veces por semana, los martes y jueves de 9:30 a 13:30. Durante esas jornadas se llevan adelante distintas actividades como estimulación cognitiva, tai chi, yoga adaptado y arteterapia. Además, cada encuentro incluye un desayuno compartido que refuerza el aspecto social de la propuesta.
Más allá de las prácticas físicas y mentales, el objetivo central es fomentar la participación activa, el aprendizaje constante y la incorporación de herramientas útiles para la vida diaria.
No obstante, quienes forman parte del espacio destacan que el diferencial de Amarte está en el aspecto humano. Se trata de un ámbito de contención y escucha, donde se generan vínculos cercanos, nuevas amistades y un fuerte sentido de pertenencia.
De acuerdo con familiares y profesionales de la salud, este enfoque integral se refleja en mejoras notables en el bienestar emocional, social y cognitivo de los participantes.