El sábado por la noche Gustavo y su familia salieron a la vereda para tomar aire fresco y escuchar el partido que llevaría a Boca a ganar la Superliga, pese a episodios de inseguridad anteriores que lo obligaron a colocar cámaras de seguridad.
Mientras estaban atentos al relato del partido, un grupo de delincuentes que portaban una ametralladora se bajó de un auto y los asaltó. Se llevaron celulares y otras pertenencias. Sus hijas lloraban.
"En la desesperación, les arrojé un jarrón", relató Gustavo este lunes en Buen Telefe.