El Gobierno nacional formalizó hoy a través del Decreto 423/2026 un programa de reducción gradual de retenciones para los principales complejos agroindustriales del país. La normativa establece un esquema de baja progresiva de derechos de exportación para cultivos clave como la soja, el maíz, el trigo y el girasol. Esta decisión, publicada en el Boletín Oficial, pretende impulsar la competitividad del agro garantizando al mismo tiempo la sostenibilidad del superávit fiscal.
Para los cultivos de invierno, el impacto de la medida es de aplicación inmediata desde el momento de su publicación. El trigo en grano tributará ahora un 1%, mientras que la harina de trigo quedará en 2,50% y la cebada en un 5,50%. Estas bajas buscan otorgar certidumbre y promover inversiones inmediatas en el sector productivo.
En cuanto a los cultivos de verano, el Ejecutivo dispuso un cronograma de descenso mensual escalonado que se extenderá durante los años 2027 y 2028. La soja en grano iniciará un camino hacia la baja desde el 24% actual hasta alcanzar el 15% al finalizar el periodo. Por su parte, el maíz y el sorgo reducirán sus tasas del 8,5% al 5,5% hacia el cierre del esquema establecido.
El Gobierno justificó este alivio fiscal destacando los resultados económicos consolidados durante 2025 y lo que va del presente año. La medida considera a las retenciones como un impuesto distorsivo que debe eliminarse paulatinamente para favorecer la economía nacional. La flexibilización busca alinear la macroeconomía con los principios de libertad de mercado.
Finalmente, esta política apunta a profundizar la apertura del comercio exterior y la desregulación de uno de los sectores más dinámicos de Argentina. Se fijaron además esquemas con retención cero para ciertas posiciones de girasol y subproductos específicos. Con este avance, la gestión nacional reafirma su compromiso con el desarrollo y la competitividad del agro en el mercado global.