"Adolescen desde corta edad de límites a la hora de provocar daños o afectar a su entorno. Estos hechos persisten, y habitualmente se convierten en delincuentes juveniles", aseguró la profesional.
"Es característico, además, que al ser detenidos resultan ser personas que se adaptan rápidamente al entorno carcelario", explicó Cadierno, y agregó: "Este tipo de personalidad psicopática tiende a repetir siempre el mismo delito".