El padre Oberlín denunció que fueron atacados en su fundación de día y a los tiros. Reconoció que este año pidió el traslado de parroquia porque aduce estar cansado de hacer cosas que van mucho más allá de la específica función de un cura. Hace poco había declarado un robo y aseguró que cada vez que habla siempre les pasa algo pero que teme por los jóvenes que asisten a la fundación.
Además aseguró que hicieron una investigación de quienes efectuaron los disparos, reconocieron el auto y hasta anotaron la patente, que era adulterada, para brindarle la información a la policía que no la tenía pero que así todo todavía no tienen respuesta al respecto.
Oberlín también contó que pagan un servicio de seguridad por la noche pero que no tienen la posibilidad de pagarlo durante todo el día y justamente los atacaron a plena luz del día. No terminó en una tragedia de pura casualidad.