"Nadie nos dijo nada, lo único que veíamos era gente que corría por todas partes con sus valijas" sostuvo Juan Pablo Abarca, uno de los 40 argentinos que se encontraba en el aeropuerto de Estambul.
"Pudimos sentir dos explosiones cercanas al aeropuerto, teníamos un miedo terrible" prosiguió con su relato Juan Pablo quien contaba que junto a otros turistas se juntaron en una despensa en búsqueda de refugio.