Santa Fe no sale del asombro ante la buena voluntad, sin ningún interés, salvo el de enseñar que movilizó a Pilar que con tan solo 9 años decidió enseñarle a leer y escribir a su vecino.
Lo curioso de la nota, es que su alumno tiene 60 años. Hace la tarea, tiene muchas ganas de aprender y se siente muy agradecido de recibir la educación que tanto le hace falta. Así lo demuestra Rafael, quien se siente motivado a aprender con un método muy particular.
Pilar prepara las clases junto a Ludmila, su amiga que también forma parte del proceso de enseñanza.