Los alumnos de quinto forman parte del proyecto de la escuela de mostrarle, no sólo a sus familias el trabajo que producen, sino a una comunidad sin límite de alcance.
Además, esto significa "el renacer del Ipem 338" después de quedar, en varias oportunidades, al borde de la desaparición por cuestiones vinculadas con la violencia urbana.