Una familia vivió una pesadilla. Todas las noches reparten alimentos a personas en situación de calle. Sus hijos se quedaron esperando en el auto porque tenían frío.
De pronto, los mismos jóvenes que habían ayudado intentaron robar el vehículo con los niños adentro. Afortunadamente el auto arrancó y se paró a los pocos metros. Inmediatamente llegó la policía.
Los ladrones de 18 y 23 años están detenidos. La familia a pesar de todo seguirá ayudando.