La Justicia provincial elevó a juicio la causa por el asalto en Nueva Córdoba ocurrido entre en la madrugada del 16 de febrero, en el que perdieron la vida el policía Franco Ferrero (29) y dos de los delincuentes que perpetraron el violento episodio, Ricardo Seravalle (53) y Rolando Hidalgo (62).
El fiscal Rubén Caro dio por concluida la etapa investigativa y acusó a Ariel Murúa Rodríguez, Ariel Gramajo y Diego Tremarchi de homicidio criminis causae agravado, mientras que Miguel Ángel Mitre y Luisa Teresa Mitre, tíos abuelos de Tremarchi, están imputados como cómplices necesarios por robo calificado por el resultado de lesiones graves y por uso de arma de fuego operativa y violación de domicilio.
“La banda quedó totalmente desarticulada con los que están detenidos y con los dos delincuentes que fallecieron en la ocasión”, aseguró Caro a Teleocho Noticias.
Además, el representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que hay suficientes pruebas para sostener que “serían los cabecillas los que fallecieron” y reveló que la “banda tenía pleno conocimiento de dónde estaban las cámaras”, que “se movieron con total cautela, con mucho armamento, con una infraestructura que llamó la atención”, ya que según consideró se trata de “gente de una gran experiencia en materia criminal”.
“Los policías están por encubrimiento, inclusive hemos corrido los antecedentes a la fiscalía Anticorrupción porque había un arma que era sustraída en el lote de armas de la Jefatura”, cerró el fiscal quien aclaró que las causas por lavado de dinero no corresponden a su fuero.