El aparato está compuesto por una pulsera o tobillera, a su vez tiene dos dispositivos como pequeños teléfonos que se entregan tanto al agresor como al agredido todo con rastreo georeferenciado.
Una de las características más importantes es que el dispositivo avisa a la víctima la presencia del agresor cuando está próxima a los 500 metros lo que permitirá tomar medidas de auto protección con más tiempo.
Sin embargo, el protocolo se deberá adaptar al lugar, principalmente si se aplica en pueblos pequeños. Esta previsto implementar este sistema antes de fin de año.