En el tinglado ubicado en barrio Patricios, sus dueños no saben cómo repeler el accionar de los delincuentes. Pese a tener cámaras de seguridad, sistema de alarma monitoreada las 24 horas, y la presencia de un móvil policial a escasos metros del galpón, los ladrones siguen robando.
Los ladrones se llevaron el portón de acceso, pero lo más curioso, es que al llegar el patrullero, los policías no encontraron a los delincuentes que estaban adentro. Cansados de reclamar por mayor seguridad, el dueño de la fábrica reconoce que se le hará muy difícil recuperar lo robado.