Durante el fin de semana, las aguas servidas corrían como ríos en la puerta de los comercios. Para los vecinos, es una costumbre que se repite muy a menudo.
Para los clientes de los comercios, es una postal más que desagradable.
La tapa de las cloacas se encuentra en la mencionada esquina. Sin embargo, el caudal de agua sin tratar corre a lo largo de la Duarte Quirós.
"Tenemos que limpiar constantemente" dijo la empleada de una panadería en relación al reclamo.
Sin embargo, no es el único problema. La inseguridad está presente a toda hora. Son frecuentes los arrebatos con la modalidad de "motochorros".