El costo de la nafta aumentó casi un 23% en el país tras el conflicto internacional en Medio Oriente. El incremento responde a la suba del precio internacional del petróleo luego de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Esta situación generó un fuerte impacto en el mercado energético global.
A este factor externo se suman variables locales como los impuestos, los acuerdos entre petroleras y la capacidad de producción argentina. Todos estos elementos influyen en la formación del precio final de los combustibles. El contexto económico interno también contribuye a estas variaciones.
El alza de los combustibles impacta fuertemente en el bolsillo de los argentinos y presiona sobre la economía en general. Esto se debe a su incidencia en el precio de los productos de la canasta básica. Llenar un tanque de nafta súper de un auto mediano (50 litros) supera los cien mil pesos, mientras que la premium puede superar los 120 mil.
El litro de nafta cuesta entre 2.100 y 2.400 pesos, mientras que el GNC ronda los 9.000 pesos. Ante este aumento sostenido, muchos usuarios están convirtiendo sus vehículos a GNC. Según datos oficiales de ENARGAS, en Córdoba se realizaron 1.947 conversiones en los primeros tres meses del año.