Política y economía

IETSE: Inflación en baja, pobreza en alza, el contraste social que dejó 2025

Con una inflación anual del 31,4%, la más baja en casi una década, el año cerró con precios más estables pero con consumo deprimido, salarios rezagados y una situación social crítica. 

Por Telefe Córdoba

IETSE: Inflación en baja, pobreza en alza, el contraste social que dejó 2025 | Política y economía
Política y economía: IETSE: Inflación en baja, pobreza en alza, el contraste social que dejó 2025

La inflación de diciembre de 2025 medida por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) fue del 2,26% mensual, consolidando una dinámica de variaciones similares a las observadas en octubre y noviembre, que no lograron perforar el piso del 2%, incluso en un contexto de consumo deprimido y retrocesos en la actividad económica.

Con este registro, la inflación mensual promedio de 2025 se ubicó en 2,3%, mientras que la inflación anual alcanzó el 31,4%, marcando una desaceleración significativa respecto de los años previos. Para dimensionar el cambio, basta recordar que la inflación interanual medida por el INDEC fue de 211,4% en 2023 y de 117,8% en 2024, niveles ampliamente superiores a los de 2025.

Sin embargo, la desaceleración inflacionaria no se tradujo en una mejora de las condiciones de vida. Por el contrario, los indicadores sociales y de consumo muestran que el ajuste de precios se produjo en un marco de fuerte deterioro del poder adquisitivo.

Durante diciembre, el rubro con mayor impacto en la inflación fue nuevamente Alimentos y Bebidas sin Alcohol, con un incremento del 2,8%, impulsado principalmente por la suba del precio de la carne vacuna, que aumentó un 9%. A esto se sumaron aumentos en tarifas y transporte, restaurantes y hoteles, e indumentaria y calzado, que también presionaron sobre el índice general.

Según el IETSE, en diciembre de 2025 la línea de pobreza se ubicó en $1.674.780, mientras que la línea de indigencia alcanzó los $904.039. Estos valores reflejan los severos desafíos que enfrentan las familias argentinas para cubrir sus necesidades básicas, incluso en un escenario de inflación desacelerada.

Las Encuestas de Hogares del IETSE, basadas en 2.500 casos efectivos, muestran un panorama social profundamente deteriorado. Aunque algunos indicadores mejoraron levemente respecto de noviembre -en parte por el cobro del aguinaldo-, la situación alimentaria continúa siendo crítica:

  • El 55,7% de los hogares no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria

  • Entre quienes sí lo hicieron, el 70,5% dependió de asistencia estatal

  • El 51,1% eliminó alguna comida diaria, principalmente la cena

  • El 30,6% reportó situaciones de hambre no satisfecho

  • El 20,3% debió pedir comida o dinero para poder alimentarse

  • El 10,8% tuvo al menos un integrante que comió solo una vez al día o ayunó forzosamente

  • El 87,7% financió la compra de alimentos mediante crédito, fiado o préstamos, y solo el 11,3% pudo hacerlo sin endeudarse

Estos datos evidencian que la alimentación cotidiana se sostiene cada vez más sobre endeudamiento y asistencia, profundizando la vulnerabilidad estructural de amplios sectores de la población.

En diciembre de 2025, las ventas minoristas registraron una caída interanual del 8,4% en volumen, aunque con una leve mejora de 0,7 puntos porcentuales respecto de noviembre. En el acumulado anual, el consumo cayó un 21,3% frente a 2024, reflejando el impacto de una inflación que, aun desacelerada, corrió por encima de los ingresos reales y restringió fuertemente la capacidad de compra de los hogares.

El balance de los informes del IETSE para 2025 muestra con claridad un punto de inflexión en la trayectoria inflacionaria argentina. 

De cara a 2026, una variable clave será la nueva metodología del IPC del INDEC, que comenzará a aplicarse con los datos de enero y se publicará alrededor del 11 de febrero. La actualización incluye una nueva canasta basada en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017–2018, la adopción de la clasificación COICOP 2018, mayor digitalización del relevamiento de precios y cambios en las ponderaciones de los rubros.

En particular, vivienda, electricidad, gas y otros servicios ganarán peso relativo en el índice, reflejando el impacto de la reducción de subsidios. Desde el IETSE advierten que esta mejora metodológica mostrará niveles estructuralmente más elevados de inflación, pobreza e indigencia, captando con mayor precisión el verdadero costo de vida de los hogares argentinos.