La cantante estadounidense Britney Spears fue arrestada en California acusada de conducir bajo los efectos del alcohol. El episodio ocurrió la noche del miércoles en el condado de Ventura, cuando agentes de la California Highway Patrol la interceptaron durante un operativo vial.
Según informó el portal TMZ, la artista de 42 años fue detenida a las 21:28 y trasladada a una dependencia policial para cumplir con el procedimiento correspondiente. Allí fue fichada formalmente a las 3:02 de la madrugada del jueves y recuperó la libertad a las 6:07, de acuerdo con los registros de la Oficina del Sheriff del condado de Ventura.
Tras el incidente, Spears deberá comparecer ante la Justicia el próximo 4 de mayo. En medio de la repercusión del caso, la intérprete eliminó su cuenta en Instagram, lo que generó aún más especulaciones entre sus seguidores.
El hecho se suma a otras controversias recientes vinculadas a su comportamiento al volante. En octubre de 2025 se difundió un video en el que se veía a la cantante salir del restaurante Red-O, subir a su BMW negro y conducir pese a que algunas personas intentaban convencerla de no hacerlo.
Un testigo aseguró que, al salir del estacionamiento, “casi atropella a su amiga”. Además, las imágenes mostraban que el vehículo invadió el carril de bicicletas y realizó maniobras erráticas, cambiando de carril sin aviso mientras se dirigía hacia su casa en Thousand Oaks.
La artista negó posteriormente que fuera ella quien manejaba el automóvil en ese video y sostuvo en redes sociales que se trataba de una “doble”. En ese mismo episodio, el gerente del restaurante, Oliver Wynn, aseguró que Spears se había mostrado tranquila durante su visita al local y afirmó que no presentaba signos de haber consumido alcohol, aunque un fan le había regalado una copa de vino.
Los incidentes vinculados a su conducción también tienen antecedentes más lejanos. En 2006, la cantante generó preocupación al ser fotografiada manejando con su hijo Sean Preston Federline, entonces de cuatro meses, sentado en su regazo en lugar de utilizar una silla infantil. Spears pidió disculpas públicamente por lo ocurrido y atribuyó la decisión al miedo que le provocaban los paparazzi.
Un año después, la artista enfrentó acusaciones por un choque y fuga y por conducir sin licencia válida. En ese caso, el proceso judicial se cerró luego de que alcanzara un acuerdo confidencial con el propietario del vehículo involucrado.