Tiene 42 años, es de Córdoba Capital y le diagnosticaron trastorno bipolar. Aunque a partir de los 14 años sentía que algo pasaba con sus estados de ánimo, tardaron 10 en darle el diagnóstico preciso.
Ahora es presidente de su fundación Manos a la Mente, un espacio donde busca sensibilizar y ayudar a otros casos similares. Afirma que la red de contención para recibir un tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida y la aceptación de la sociedad es clave.
Agustín explica que el trastorno bipolar es un desequilibrio químico que genera altibajos entre la depresión y la manía.
La primera involucra al quiebre absoluto de la voluntad, y en la punta opuesta están los episodios de “manía” que es la inversa pero de manera desbordada.
Para Agustín ningún día es igual a otro y su situación implica un esfuerzo diario. “Hay que ser un gladiador de la vida para poder enfrentarlo”, agregó.
Como consejo personal, recomienda hablarlo con la familia, la gente cercana y los profesionales, ya sea psicólogos y psiquiatras.
La Fundación Manos a la Mente, funciona en la Ciudad de Córdoba y se pueden contactar al teléfono 351 5164216/3518123389 o al mail fundacionmanosalamente@gmail.com.