Nico, debido a su parálisis y disminución visual no puede obtener el carnet de conducir. Su pasión por los autos llevo a su familia y amigos a unirse para regalarle un simulador de carreras para su cumpleaños.

Estos dispositivos no solo le permiten entretenerse y disfrutar de su pasión por los fierros, sino que también es parte de su terapia, aportando beneficios en su estimulación motriz e intelectual.
Con mucha alegría nos muestra como funciona y les presta el volante por un ratito a Flavia y Male.