Deportes
El recuerdo de los primeros entrenadores de la Locomotora Oliveras
Alejandra “Locomotora” Oliveras tenía 47 años cuando falleció, dejando un legado imborrable en el deporte argentino. Seis veces campeona mundial, su historia comenzó en Corral de Palos, el lugar donde empezó a forjarse una de las boxeadoras más reconocidas del país.
Hoy, entre bolsas de boxeo y jóvenes que siguen su ejemplo, sus primeros entrenadores la recuerdan con emoción y admiración.
Alberto Gómez, quien la acompañó en sus primeros combates, destacó su personalidad arrolladora:
“Era insaciable, no tenía paz en su vida. Le decías que corriera 8 kilómetros y corría 20. Era así en todo: en los entrenamientos y en la vida cotidiana”.
Sobre una de sus victorias más resonantes, la pelea contra Jacquie Navas en México, Gómez confesó:
“Volvió muy contenta. Pero el que sabe de boxeo, sabe que quizás no debería haber ganado. Aun así, su entrega fue siempre total”.
Falucho Laciar, amigo y referente del boxeo, también compartió su recuerdo:
“Conozco a sus hijos, ha estado con nosotros, con Walter Ibañez, con Carlos Tello. Sabíamos que estaba complicada de salud, pero no imaginábamos este final. Fue única. Ganó seis títulos en distintas categorías. En el país y en el mundo no hubo una campeona como ella”.
Alejandra falleció tras una embolia pulmonar masiva, derivada de un ACV isquémico que sufrió 20 días antes. Más allá del dolor, sus allegados coinciden en que la “Locomotora” dejó una huella imposible de borrar, tanto en el deporte como en la vida de quienes la conocieron.