Dos locales comerciales fueron clausurados por arrojar residuos en contenedores públicos. Esta práctica está prohibida por las ordenanzas vigentes, que obligan a los titulares a contratar un servicio privado para la gestión de los desechos. Las disposiciones buscan evitar la acumulación de basura en la vía pública.
La Municipalidad de Córdoba clausuró el Centro Veterinario Ánima. En el lugar se detectó la disposición de residuos patógenos en un contenedor cercano. Además, el establecimiento no figuraba en el Registro de Grandes Generadores.
La clausura se realizó durante operativos preventivos en el barrio Alberdi. Inspectores del Instituto de Protección Ambiental y Animal identificaron materiales descartables como guantes de látex, pipetas, jeringas y envoltorios de suero. En otro procedimiento, en el comercio “Carnes San Francisco”, se hallaron restos cárnicos en la vía pública.
También se constataron olores nauseabundos y presencia de moscas en la zona. El comercio no estaba inscripto en el registro correspondiente. Las ordenanzas 12.648 y 13.228 regulan la gestión de residuos de grandes generadores.