Sin piedad, así fue como los ladrones ingresaron a una parroquia en Villa Paez donde funciona un jardín de infantes, que es el único de la zona, y se llevaron todo lo había en su camino.

Sucedió anoche cuándo los vándalos no sólo se llevaron todos los ventiladores, calefactores y computadoras sino que destrozaron todo lo que encontraron al paso. Allí asisten niños y niñas de 3,4 y 5 años que además de educarse, desayunan y almuerzan.


El valor de todo lo robado suma cerca de $ 100.000 y saben que les va a resultar difícil recuperarse y volver a empezar cuando termine la cuarentena. En la parroquia se dieron cuenta del robo cuando ingresaron está mañana para entregar los módulos alimentarios del PAICOR a la gente necesitada del barrio.