Los dos casos confirmados de coronavirus en Salsipuedes ha tenido un impacto negativo en la cantidad de clientes en bares y restaurantes.
En el interior provincial se cumplieron los primeros 15 días del retorno a la actividad. Si bien los gastronómicos implementaron todos los protocolos para evitar posibles contagios, el temor de los vecinos sigue latente.
La distancia social, cartas virtuales y la presencia del alcohol en gel en las mesas se han transformado en un denominador común en la gran mayoría de los locales del interior.
"El primer fin de semana hubo gente desesperada por salir pero fue mermando. Con los casos cercanos bajó aún más", expresó la encargada de un bar de la zona en relación a la disminución de clientes.