Un comedor comunitario de barrio Argüello Norte atraviesa horas de incertidumbre ante un posible desalojo que podría dejar sin asistencia a más de 100 niños y alrededor de 60 familias de la zona. Se trata de “Los Caruchines”, un espacio social que desde hace años funciona con ayuda de vecinos y voluntarios.
Además de brindar merienda y cena, el lugar desarrolla talleres educativos, biblioteca popular, ropero comunitario, cine móvil y actividades para adultos mayores. También trabaja como espacio de integración para personas con discapacidad.
Su responsable, David Heredia, aseguró que recibieron notificaciones judiciales vinculadas al uso del predio y sostuvo que detrás del conflicto existe un interés por instalar allí un centro vecinal. Según explicó, la comunidad recuperó el lugar cuando se encontraba abandonado y desde entonces lo reacondicionó con esfuerzo propio.
Vecinos del sector remarcaron la importancia del comedor en la vida cotidiana del barrio. Muchas familias aseguran que se trata del único espacio de contención y acompañamiento para niños, jóvenes y personas con discapacidad.
Desde la organización solicitan que la Justicia y la Municipalidad revean la medida, ya que no cuentan con otro sitio para continuar con las actividades. Mientras avanza la disputa, la comunidad permanece movilizada para defender la continuidad del espacio solidario.