Un grupo de biólogas, se encontraban realizando su tesis de doctoral, cuando la investigación arrojó datos alarmantes.
Se trata de la detección de mercurio y arsénico hallados en peces del embalse Río Tercero. Esto podría traducirse en graves daños a la salud, que podría ocasionar a quienes consumen agua y pescados de ese embalse.
Una de las investigadoras, Paola Garnero, bióloga del Instituto de Diversidad y Ecología Animal de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, dialogó con la emisora radial Cadena 3 Argentina, en donde expresó: “Trabajamos con seis especies para ver qué metales encontrábamos además en agua, sedimento y en el músculo de los peces”.
Según la información brindada hasta el momento, el estudio alcanzó a ejemplares de dientudos, bagres, dos especies de mojarras y tararira. Detalló que los índices de metales y arsénico fueron calculados de acuerdo a parámetros establecidos por la Agencia Ambiental de Estados Unidos.
En cuanto a los problemas de salud que puede generar en la población, las investigadoras expresaron que están directamente relacionados con la cantidad y periodicidad del consumo de esos peces. Por lo que solicitaron intervención a la provincia, para que se tomen cartas en un asunto que podría ser cada vez más grave.