Un cajero automático quedó totalmente destruido por la reacción de un hombre que, al parecer, tuvo un ataque de ira delante de la terminal de cobro.
La primera hipótesis en el inicio de la jornada era la intención de robo por parte del sujeto. Sin embargo y con el correr las horas, esto fue descartado ya que no encontraron pruebas suficientes para señalarlo como tal.
A raíz de lo ocurrido, el hombre de unos 35 años de edad, fue detenido y se comprobó que tenía antecedentes contravencionales.