En un operativo preventivo realizado en el ingreso de la cárcel de Bouwer, efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) y del Servicio Penitenciario detuvieron a un hombre que transportaba estupefacientes. El sujeto, una persona mayor de edad, fue interceptado durante los controles habituales a las visitas en el Establecimiento Penitenciario N°1. Los agentes lograron el secuestro de dosis de cocaína y marihuana que tenían como destino el interior del penal.
El detenido intentó burlar la seguridad utilizando un método clásico pero ineficaz ante los controles actuales. La droga se encontraba fraccionada y oculta en el interior de un recipiente que contenía fideos con milanesas. A pesar del intento de camuflaje, la maniobra fue rápidamente detectada por el personal de guardia.
La clave del éxito en este procedimiento fue la intervención de la División K-9. El perro Thor realizó una marcación precisa sobre los alimentos que portaba el visitante. Gracias a su olfato entrenado, los efectivos confirmaron la presencia de las sustancias ilícitas de manera inmediata.
Tras el hallazgo, las autoridades procedieron a la detención inmediata del sospechoso en la playa de estacionamiento del predio. La Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico tomó cartas en el asunto para iniciar el proceso correspondiente. Se ordenó el traslado del aprehendido y el resguardo de todas las pruebas recolectadas.
Finalmente, el caso quedó bajo la órbita del Tercer Turno de la ciudad de Córdoba. El hombre enfrentará cargos por la infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes. Los elementos secuestrados ya fueron remitidos a la sede judicial para continuar con la investigación.
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