El Colegio Profesional de Inmobiliarios de Córdoba presentó el Monitor de Actividad Inmobiliaria de enero de 2026, revelando cambios profundos en el sector. Según el informe elaborado por Economic Trends, la oferta de alquileres en Córdoba creció un 85,9% respecto a finales de 2023. Esta tendencia marca el fin de la escasez extrema y el inicio de una fase de mayor equilibrio para los inquilinos.
La disponibilidad de inmuebles habitacionales superó los niveles previos a la antigua Ley de Alquileres, facilitando el acceso a la vivienda. El cumplimiento en los pagos alcanzó un sólido 96,1% en el sector residencial, mientras que la morosidad bajó significativamente. Por primera vez en años, la vacancia inmobiliaria comenzó a subir, situándose en un 0,3% para viviendas.
A pesar de que los precios en los nuevos contratos siguen subiendo, el informe detectó una clara desaceleración en el ritmo de los aumentos. Las casas lideraron las subas con un 24,1%, seguidas por los locales comerciales y los departamentos. Este fenómeno indica que el mercado cordobés está dejando atrás la tensión de años anteriores para entrar en una estabilización de precios.
La situación es distinta para quienes buscan adquirir una propiedad, ya que la compraventa de inmuebles cayó un 25,3% interanual. El mercado de operaciones continúa retraído y no logra recuperar el dinamismo mostrado en periodos previos. Actualmente, los departamentos representan casi la mitad de las transacciones realizadas, seguidos por la venta de lotes.
El sector inmobiliario de Córdoba atraviesa una etapa de transición con señales mixtas según el segmento analizado. Mientras los alquileres muestran una recomposición de la oferta, la compraventa sigue siendo el gran desafío pendiente para el 2026. Los especialistas coinciden en que la menor presión en los contratos de renta es el primer paso hacia la normalización total.