La Municipalidad de Córdoba decidió endurecer desde esta semana los controles callejeros sobre los vehículos que trabajan mediante aplicaciones de transporte. Las autoridades advirtieron que el nivel de inscripción de choferes en el registro digital es mucho más bajo de lo esperado. Ante esta situación, el Palacio 6 de Julio dio por terminada la etapa de flexibilidad para quienes operan fuera de la norma.
El nuevo esquema de fiscalización se apoya en la ordenanza que regula el servicio privado de transporte por plataformas electrónicas. Esta normativa busca cerrar años de conflictos judiciales y establecer reglas claras de convivencia con taxis y remises. Los operativos pretenden que la presión de los inspectores acelere la adecuación al marco normativo vigente.
El Ejecutivo otorgó inicialmente un plazo de gracia de 120 días para que los conductores obtengan la licencia de conducir profesional clase D1. Sin embargo, la mayoría de los trabajadores no aprovechó esta ventana para presentar la documentación técnica y fiscal requerida. Actualmente, apenas algo más de mil conductores completaron el trámite para quedar en regla dentro del sistema.
La normativa también exige que los vehículos tengan una antigüedad máxima de 10 años y motor de al menos 1.000 centímetros cúbicos. Además, los titulares deben acreditar el pago de tributos, contar con ITV al día y no registrar multas pendientes. Muchos prestadores dudan en avanzar debido a los costos que implica renovar sus unidades o tramitar los seguros.
La ordenanza establece que las plataformas tecnológicas son corresponsables de los incumplimientos de su flota de vehículos. El municipio prevé aplicar fuertes multas económicas y no descarta inhabilitar temporalmente a las compañías que no colaboren. Se espera que las empresas autorizadas asuman un rol activo en la depuración de sus registros de conductores.
Para circular legalmente, los autos deben exhibir una oblea visible y portar un código QR habilitante provisto por la comuna. Los choferes que opten por la informalidad se enfrentan ahora a operativos de control más frecuentes y rigurosos. Las próximas semanas serán clave para medir el éxito de esta regulación en las calles de la ciudad.