Una distribuidora de barrio Pueyrredón se convirtió en símbolo de una problemática que golpea con fuerza al comercio minorista: la reiteración del delito y la falta de respuestas efectivas. En los últimos 365 días, el local fue blanco de 17 robos, una cifra que refleja la persistencia de los ataques y el desgaste de sus propietarios.
El negocio, situado en la intersección de avenida Patria y Luis Monti, volvió a ser asaltado dos veces en el transcurso de esta semana.
Según detalló, de los 17 hechos registrados en el último año apenas tres o cuatro lograron esclarecerse. Sin embargo, sostiene que los resultados judiciales no han sido suficientes para frenar la reiteración de los delitos.
El comerciante también relató que, en algunos casos, los presuntos autores vuelven a pasar por el frente del local. Lo que comenzó como hurtos menores —sustracción de productos de góndola— evolucionó hacia episodios más preocupantes. Daniel advirtió que, en los últimos ingresos, los delincuentes no solo se llevaron mercadería sino que habrían observado movimientos internos y la dinámica del negocio, con la mira puesta en un robo de mayor envergadura, posiblemente orientado al dinero en efectivo de las cajas.
Mientras tanto, comerciantes de la zona observan con inquietud la seguidilla de hechos en esa esquina, convertida en un punto crítico dentro del mapa del delito urbano. La frecuencia de los ataques, sumada a la escasa respuesta judicial percibida por la víctima, alimenta la preocupación por la seguridad en el sector y la continuidad de la actividad comercial en el barrio.