Según denunció la damnificada, en un primer momento su hija retenía aproximadamente la mitad de los ingresos que percibía. Con el tiempo, la situación se agravó: la acusada le hizo creer que el pago había sido suspendido por el Gobierno, dejándola sin recursos económicos. La mujer quedó en una situación de extrema vulnerabilidad al no contar con ingresos propios.
Para poder sobrevivir y comprar sus medicamentos, la víctima comenzó a vender sus muebles, ropa y otros artículos personales. Además, recurrió a amigos y conocidos, a quienes solicitó préstamos para afrontar sus gastos básicos, los cuales luego debió devolver en medio de una situación crítica.
Fuentes judiciales indicaron que la investigación permitió establecer que la hija habría continuado cobrando la pensión sin el conocimiento de su madre. Tras la denuncia, la acusada fue imputada y la Justicia deberá determinar su responsabilidad. Asimismo, no se descarta que la mujer haya cometido estafas contra otras personas.