Un microbasural ubicado en el cantero central de Toledo de Pimentel, entre Francisco Suárez y Antonio Arcos, en barrio Marqués de Sobremonte, fue erradicado. En el lugar se arrojaban distintos tipos de residuos de manera irregular. La situación había generado preocupación entre los vecinos del sector.
En el sitio se realizó una limpieza intensiva que incluyó desmalezado y barrido. Además, se colocaron piedras blancas, se plantó un árbol joven en reemplazo de un ejemplar dañado y se sumaron nuevos arbustos. Como dato destacado, un grupo de vecinos aportó plantas propias para embellecer el espacio.
Según informaron, en ese sector se realizan tareas de limpieza de manera semanal debido al constante arrojo de residuos. Para contrarrestar esta conducta, se instaló un domo de vigilancia en altura. El dispositivo permitirá identificar a quienes trasladan y arrojan desechos en el lugar.
Desde el municipio señalaron que el accionar es permanente para evitar la formación de focos infecciosos. También apelaron a la colaboración de los vecinos para denunciar estas prácticas. Arrojar residuos en la vía pública es una falta grave, con multas que pueden alcanzar los 22 millones de pesos.