La bicisenda de barrio San Vicente tiene a comerciantes y taxistas en contra. Aseguran que es innecesaria, peligrosa y que ningún funcionario les consultó. Casi como una obviedad, los ciclistas están de acuerdo.
El nuevo carril exclusivo está sobre la arteria principal del barrio, la calle San Jerónimo, dónde hay comercios, gran cantidad de colectivos y trolebuses y paradas de taxis. De hecho los dueños de los locales aseguran que nunca fueron consultados por ningún funcionario y se muestran en contra.