Tras la liberación del responsable del disparo que mató a un policía en Villa Belgrano, el Ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros pidió reglas claras y resaltó la importancia de proteger a quienes cumplen con su deber.
El jueves a la madrugada, en barrio Villa Belgrano, un policía fue abatido por un civil en una vivienda ubicada en calle Neper 5900. La víctima, el Suboficial Principal Luis Alejandro Azabal, perdió la vida cumpliendo con su deber como integrante de nuestra Policía. Su sacrificio, afirmó el Ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros en redes sociales, “nos recuerda la importancia de la seguridad, el respeto a la autoridad y la responsabilidad que implica proteger a la sociedad”.
“El que las hace, las paga” es, según el funcionario, “una consigna simple, justa y comprensible para cualquiera”. Sin embargo, algunas decisiones judiciales recientes generan preocupación, porque “pueden transmitir la sensación de que la aplicación de la ley depende de quién comete el hecho”. En este caso, quien comenzó imputado por un delito gravísimo recuperó la libertad en apenas tres horas, puntualizó Quinteros.
Con vehemencia, el ministro agregó que “esta celeridad en la toma de decisiones, especialmente en un hecho donde un policía murió en servicio, envía una señal inquietante para quienes conducimos la fuerza y para los hombres y mujeres que cada día salen a la calle a cuidar a los cordobeses. Exigir reglas claras significa que cada integrante de una fuerza de seguridad debe responder ante la Justicia por su accionar. Y está bien que así sea. La misma regla debe aplicarse a quien agrede a un policía, sobre todo cuando ese ataque se dirige contra alguien que cumple con su deber y protege a la comunidad”.
Quinteros remarcó además que “cuando un policía es tratado con presunción de culpabilidad mientras quien dispara y mata puede recuperar la libertad en horas, surge la percepción de que la ley no se aplica con la misma vara. Y cuando la ley no es igual para todos, lo que aparece es el caos”.
El recuerdo de Luis Alejandro Azabal, concluyó el ministro, “nos interpela como sociedad: justicia, igualdad y respeto por quienes nos protegen no pueden ser negociables”.