Tras la preocupación generada por trabajadores, entrenadores y socios ante un posible cierre del Hipódromo Córdoba, las autoridades del Jockey Club salieron a aclarar la situación y descartar el cese total de actividades. Sin embargo, admitieron que el sector atraviesa una profunda crisis económica que obliga a tomar medidas urgentes.
Desde la entidad explicaron que el problema responde a un fuerte déficit en la actividad turfística, con pérdidas que alcanzaron cifras millonarias en los últimos años. Señalaron que los costos operativos son elevados y que los ingresos resultan cada vez más insuficientes para sostener el funcionamiento del hipódromo.
En ese contexto, indicaron que se analiza la posibilidad de suspender aquellas actividades que generan mayores pérdidas, aunque con la intención de mantener la pista operativa como centro de entrenamiento. Esta alternativa buscaría preservar parte de las fuentes laborales vinculadas al sector, en medio de la preocupación por el impacto que podría tener la crisis en decenas de familias.
Las autoridades también remarcaron que el Jockey Club es una asociación civil sin fines de lucro que enfrenta una carga impositiva significativa, lo que agrava la situación financiera. A esto se suma la escasa cantidad de socios vinculados al turf, en contraste con la cantidad de personas que utilizan las instalaciones.
Además, señalaron que a diferencia de otros hipódromos del país, en Córdoba no existen subsidios ni mecanismos de financiamiento que permitan sostener la actividad, lo que coloca al sector en una posición desventajosa.
En relación a versiones sobre posibles desarrollos inmobiliarios en el predio, desde la institución lo descartaron y afirmaron que los planes están orientados a ampliar la infraestructura deportiva, manteniendo la pista.
Por otra parte, indicaron que en los últimos años no se autorizaron eventos masivos en el lugar, una alternativa que en otras ciudades permite generar ingresos adicionales para sostener este tipo de espacios.
El panorama refleja una situación crítica para el turf en Córdoba, en línea con una tendencia que se replica a nivel nacional, y deja abierto el interrogante sobre la viabilidad futura de la actividad si no se logran nuevas fuentes de financiamiento.