Los abuelos de Agostina Vega, Elizabeth y Miguel Heredia, están destrozados tras el femicidio de su nieta. El caso mantiene en vilo a la ciudadanía de Córdoba y al país en general. En medio de tanto dolor y tristeza, los abuelos maternos le escribieron una carta en la que la llaman “mi negrita bella”.

La familia atraviesa un profundo cuadro de dolor y angustia, a la espera de avances en la investigación que permitan esclarecer el porqué del crimen. El impacto del hecho ha generado conmoción en todo su entorno. Mientras tanto, continúan pidiendo justicia.
En la carta, la abuela relata cómo miran sus fotos en el celular y escuchan sus audios. Al cierre del conmovedor mensaje, la abuela implora a Dios que los mantenga fuertes y unidos como familia. El testimonio refleja el inmenso vacío que dejó la pérdida.
