Se trata de trabajadores del crucero que desde hace un mes y medio intentan infructuosamente volver al país.
A pesar de que en el barco hubo un caso de coronavirus, ninguno de ellos está enfermo, se encuentran en buen estado de salud, aunque siguen sin una respuesta de cancillería.
Bruno Giovo, uno de los cordobeses cuenta que hay más de 300 argentinos varados en Portugal que piden desesperadamente ayuda para volver a casa.