El inicio del ciclo lectivo 2026 en Córdoba estuvo marcado este lunes por un escenario de fuerte contraste entre el reclamo docente y el acto institucional encabezado por el Gobierno provincial. Mientras en la capital y distintos puntos del territorio los gremios realizaban una medida de fuerza con alto nivel de adhesión, el gobernador Martín Llaryora participó de la apertura oficial de clases en la localidad de San Pedro.
Según estimaciones sindicales, el paro convocado por la UEPC alcanzó cerca del 70% de acatamiento, reflejando el malestar del sector en medio de la negociación salarial con la Provincia. En paralelo, el mandatario provincial encabezó la inauguración de la nueva Escuela ProA con especialización en Desarrollo de Software, una obra que representa un avance educativo para esa comunidad del departamento San Alberto.
Durante su discurso, Llaryora reconoció el complejo contexto económico que atraviesan los trabajadores y admitió que los ingresos actuales resultan insuficientes frente al impacto de la inflación. No obstante, defendió la política salarial aplicada en Córdoba y sostuvo que la provincia mantiene una de las mejores escalas del país.
El gobernador también se refirió a las dificultades financieras que condicionan la negociación paritaria, al señalar que los recursos provenientes de la coparticipación federal acumulan ocho meses consecutivos de caída, en línea con la desaceleración de la actividad económica.
A pesar del conflicto, el mandatario aseguró que el Ejecutivo continuará dialogando con el sector docente. En ese sentido, afirmó que la Provincia hará el máximo esfuerzo posible para alcanzar un acuerdo que permita sostener los salarios en niveles competitivos y garantizar el funcionamiento del sistema educativo.