Durante la tarde de este viernes, la Dirección de Defensa Civil de la ciudad de Córdoba respondió a 95 solicitudes de auxilio entre las 15:00 y las 19:00 horas. El fenómeno climático incluyó vientos fuertes, lluvias y caída de granizo que afectaron diversos sectores de la capital cordobesa. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que no se registraron personas evacuadas a pesar de la intensidad del meteoro.
La mayor cantidad de incidentes reportados estuvieron vinculados a la caída de 23 árboles en la vía pública. Además, las cuadrillas municipales trabajaron sobre 11 columnas de alumbrado y telefonía que presentaban riesgo de caída. La tormenta ingresó desde el suroeste y golpeó con fuerza a barrios como Argüello, Villa Warcalde y Cerro Norte.
En la zona de Guiñazú, las ráfagas de viento alcanzaron una velocidad máxima de 93 kilómetros por hora. Por su parte, en el sector del Camping San Martín y barrio Sacchi los registros marcaron entre 68 y 80 km/h. En el resto de la ciudad, la intensidad del viento se mantuvo por debajo de los 50 km/h.
En el Camping San Martín, el personal de emergencias asistió a tres personas con diferentes cuadros de salud. Un vecino sufrió un corte en la cabeza por el granizo, mientras que otros fueron atendidos por una descarga eléctrica y un ataque de pánico. Todos los afectados se encuentran actualmente fuera de peligro y con buen estado de salud.
Asimismo, una madre y su hija recibieron asistencia tras el desprendimiento de una losa en su vivienda particular. La Secretaría de Políticas Sociales acompañó este y otros cuatro casos que requirieron ayuda social inmediata. Los equipos municipales permanecen alertas para brindar soluciones habitacionales a las familias damnificadas por el agua.
Respecto a las precipitaciones, los acumulados máximos fueron de 15 milímetros en los sectores más afectados del norte. Las autoridades informaron que la Costanera Norte y Sur se encuentran habilitadas en su totalidad para el tránsito vehicular. Se recomienda circular con precaución ante la posible presencia de restos de poda o sedimentos en la calzada.