En una nueva etapa de la cuarentena obligatoria, 371 localidades de la provincia de Córdoba (en las que no hay circulación del virus) fueron catalogadas como zonas blancas y se permitió una flexibilización de la misma.
"En estos lugares se habilitó el ejercicio de profesiones independientes, como por ejemplo: abogados, escribanos, ingenieros, arquitectos, entre otras. Además, se permite el funcionamiento de la obra privada, la industria y el comercio", comentó Juan Ledesma, coordinador del COE provincial.
Como contrapartida, estas actividades continúan sin funcionar en las zonas rojas: Córdoba y el Gran Córdoba; Villa María y Villa Nueva; Río Cuarto y Santa Catalina; y San Francisco.
El funcionario comentó que "hay dos circuitos, uno vinculado a la presencia del virus y otro a la no presencia". Es por eso que explicó que "está prohibido el tránsito de una zona roja a una blanca" y que, aquellas actividades que están permitidas en las segundas, "están circunscritas a cada localidad" y que sus funciones sólo pueden ser cumplidas por "personal propio que resida en el lugar".