“Los destinatarios de nuestros mensajes son múltiples y diversos, necesitamos ser más empáticos con el resto” reflexionaba Élida Luque, docente de hipoacúsicos.
Luque propone realizar una modificación en los barbijos para dejar libre la lectura labial de nuestra boca.
Además propone que pensemos en las diversas formas y recursos que existen para comunicar un menaje, no sólo pensando en la discapacidad auditiva, sino también la visual o la de la lectoescritura, para que seamos una sociedad más inclusiva y accesible.