Mientras el legislador Marcelo Cossar fundamentaba el rechazo con el serio riesgo que esto va a provocar en las personas que son adictos al juego y también fustigaba a sus correligionarios que presentaron el polémico proyecto, la legisladora oficialista, Milena Rosso, sentada en su banca, jugaba al Candy Crush en su teléfono móvil.

Hoy las pantallas atrapan y la legisladora de Hacemos por Córdoba no resistió a la tentación del pasatiempo electrónico ni siquiera en el momento en que la sociedad está expectante sobre lo que hoy se aprobará en la Legislatura.
