“Los vecinos no lo podían creer, lo podés esperar de cualquier otra persona, menos de una persona discapacitada”, dijo Marta, la dueña de casa que fue víctima del robo del caño de agua del medidor por parte de un ladrón que se movilizaba en silla de ruedas.
Los vecinos reconocieron a esta persona porque suele pasar pidiendo, casa por casa. En el barrio están preocupados porque los hechos de inseguridad son frecuentes.