Colanchanga, en las Sierras Chicas de Córdoba, fue escenario de una emotiva jornada de liberación de fauna silvestre. Este cierre de 2025 reunió a la Policía Ambiental, la subsecretaría de Áreas Naturales Protegidas y los centros de rescate Parque de la Biodiversidad y Tatú Carreta, que devolvieron a la libertad a 48 animales previamente rescatados y rehabilitados.
Las aves más pequeñas encontraron su libertad cerca del arroyo, dentro de la Reserva Hídrica Natural Parque La Quebrada, mientras que los ejemplares de mayor tamaño fueron liberados en zonas elevadas, para facilitar su vuelo y movilidad, explicó Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental.
Todos los animales pasaron por protocolos de cuarentena y, en algunos casos, por programas de rehabilitación específicos para recuperar sus habilidades naturales, como el vuelo y la caza. Entre los liberados se contaron un águila mora, cinco caranchos, siete cardenales comunes, cinco chimangos, diez jilgueros y otras especies típicas de la región.
El águila mora, de aproximadamente un año, llegó al Parque de la Biodiversidad deshidratada y con complicaciones, pero tras semanas de cuidado y entrenamiento pudo retomar su independencia en la naturaleza. Casos similares vivieron los caranchos, chimangos y jotes, muchos de ellos juveniles rescatados tras caer del nido.
Durante 2025, se realizaron 27 liberaciones que beneficiaron a 665 animales de 51 especies, incluyendo aves, mamíferos y reptiles. Los rescates se llevaron a cabo bajo la ley 10.115 y la rehabilitación se realizó en los centros Tatú Carreta, Parque de la Biodiversidad y Parque Ecológico Urbano de Río Cuarto, en 22 locaciones distintas de la provincia.