La pronunciada bajante, genera una ralentización de todos los procesos logísticos, "se complica la navegación porque tenemos menos pies de profundidad, lo cual lentifica el movimiento de ingreso y egreso a los accesos. No se cargan los mismos volúmenes: dependiendo del tipo de buque, transportan entre 1.500 a 6 mil toneladas menos, y se necesitan más buques para la misma cantidad que antes se sacaba con la profundización", explicó Juan Carlo Venesia, especialista en el tema y lamentó la contingencia, "más ahora que se viene la cosecha de maíz". (lacapital.com.ar)




